¿Cómo pasan la Navidad los estudiantes internacionales?

[En fechas navideñas, ¿cómo pasan los estudiantes en el extranjero estos días? ¿Qué tipos de Erasmus distinguimos en este período del año?]

¡Buena pregunta! En estas fechas llenas de reuniones con la familia y con los amigos, ¿qué hacen los estudiantes que están disfrutando de su intercambio en el extranjero? Distinguimos dos tipos: los que vuelven a su ciudad y los que no.

Tenemos por un lado el estudiante nostálgico, el que no se quiere perder estos entrañables días cerca de los suyos; el que regresa a su hogar por unos días, antes de seguir con su aventura. Para él, la emoción por el parón navideño no se inicia a finales de diciembre, no, empieza en el momento en que va a comprar los billetes de vuelta y ve cómo de caros se han puesto para esos días. Entonces comienza el rompecabezas: “¿qué día vuelvo? Volvería ese día, pero está mucho más caro, ¿qué pasa si me pierdo la primera cena? ¿Y volver en tren? No, muchas horas. ¿Autobús? Demasiadas. ¡Qué hago! Ya sé, cogeré un vuelo desde un aeropuerto secundario y así me saldrá más barato. Espera, ¿cómo voy hacia ahí? No, mejor vuelo desde el más cercano. ¿Haciendo escala en Pekín me saldría más barato? Voy a ver.” Etc. etc. ¡Qué estrés! Cuando por fin ha encontrado y reservado los vuelos lo anuncia a todo tren a los suyos: “¡Que ya tengo los billetes! Nos vemos en 38 días, al final cojo dos aviones, tres trenes, un bus y dos burros, ¡pero estaré ahí para Navidad! ¡Qué ganas!”.

Finalmente llega el día antes del viaje de vuelta y todavía no ha hecho la maleta. Su padre le dice “Oye, habrás comprado regalos para tu tía Carmen y sus catorce hijos, ¿verdad?” Obviamente los regalos de su tía Carmen se le habían olvidado por completo y ya lo ves corriendo por toda la ciudad buscando la típica camiseta de “alguien que me quiere mucho ha estado en Cracovia y se ha acordado de mí” para su tía Carmen.

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Pero finalmente llega el día, coge los dos aviones, los tres trenes, el bús y los dos burros cargado con las maletas y los regalos para la familia, es recibido con abrazos, besos, tortilla de patatas, jamón serrano y medio menú de la cocina tradicional, y pasa unos maravillosos días disfrutando de los suyos mientras sus amigos de su nueva ciudad que se han quedado ahí envían fotos por el grupo de WhatsApp haciendo todas las cosas guays que llevaban tiempo planeando pero que nunca encontraban el momento.

Y por otro lado tenemos al estudiante que se queda en su ciudad de acogida durante estos días de vacaciones navideñas. El que quiere aprovechar al máximo su tiempo en su nuevo hogar y no quiere volver antes de tiempo. El que dice que las comidas familiares le agobian y que ha encontrado en el Erasmus la excusa perfecta para saltárselas. ¡Mira tu qué listo!

Para él, aunque no quiera reconocerlo, le encantaría estar de vuelta, así que trata de organizar la misma cena de Navidad pero en su nueva ciudad. Invita a los cuatro gatos que quedan en la residencia y se patea los supermercados de todo el barrio en busca de los ingredientes que aún no existen en ese país, pero aún así mantiene la esperanza. Finalmente tiene todo listo, aunque la guarnición del pavo no sea la misma ni tenga el mismo color. Es media tarde y se dispone a cocinar. “Oh, ¿cómo se hacía esto? ¿La cebolla se cortaba finita o muy finita? ¿Cuánto tiempo debo precalentar el horno? ¿Y a cuántos grados? Creo que me he precipitado”. Entonces ya lo ves corriendo a buscar su smartphone para hacer Skype con su abuela mientras le va dictando los pasos desde el sillón de masaje de su casa del pueblo.

Como colofón y para compensar tanto estrés de última hora cenan todos juntos como una gran família, y es que eso es uno de los momentos más entrañables del Erasmus: cuando unos completos desconocidos se convierten en tu nueva familia.

Así pues, distinguimos entre estos dos tipos de estudiantes, a los que deseamos que hayan pasado unas felices fiestas, independientemente de si han vuelto o no a sus lugares de origen.

Y tú, ¿qué clase de Erasmus eres?

Jordi Vidiella, ESN Barcelona UPF.

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