Los Welcome Days llegan a ESN España

Todos los que nos hemos ido de Erasmus sabemos que los primeros días no son fáciles. No conoces a nadie ni tu nueva ciudad, donde tienes que hacer un montón de trámites en diferentes sitios, esos días en que uno se da cuenta que ha volado del nido.

En esta situación, recién llegado a tu ciudad de acogida, la sensación de soledad impera y te llena de dudas: ¿dónde estoy? ¿Tardaré mucho en adaptarme? ¿Qué será de mí estos meses? Es por ello que, el hecho de tener a alguien a tu lado como los voluntarios de ESN en estos primeros días, es crucial. Alguien que te ayude no sólo con acogerte en la ciudad e introducirte en ella, sino que también te ponga en contacto directo con otros estudiantes en tu misma situación deseosos de conocer a los demás y hacer ese tipo de amigos que uno no olvida: los compañeros del Erasmus.

En estos días las secciones de ESN España están inmersas en estas jornadas de bienvenida, que presentan retos para ambos: para las secciones implica el reto de organizar unas actividades donde los estudiantes internacionales se sientan acogidos y como en casa, y para los Erasmus implica romper el hielo, entrar de lleno en la comunidad. Para los coordinadores es un periodo de mucho estrés; tenemos muchas actividades concentradas en muy poco tiempo y así es fácil que surjan imprevistos. En muchas ocasiones surgen asuntos de última hora que nos llenan de estrés y frustración, pero nada que no pueda ser compensado con la cara de felicidad de los Erasmus dándonos las gracias por organizar tales eventos.

Si nos paramos a pensar un momento vemos que los Welcome Days son un periodo inolvidable de nuestro intercambio. Todos los recordamos con mucha ternura, acordándonos cómo éramos y qué se nos pasaba por la cabeza esos días, donde cada día tenías una cita con los demás estudiantes internacionales y con tu nueva ciudad. Es aquí donde se forjan grandes amistades que durarán todo el Erasmus, y seguramente más allá. Los momentos del “¿y tú qué estudias?”, “¡yo también, coincidiremos en la uni!”  tan llenos de ilusión y motivación por seguir adelante con tu nueva vida.

Todos coincidiremos en que éste es el punto más especial de un intercambio, puesto que la sensación de estar viviendo algo que recordarás para siempre y estar ya inmerso en esa aventura que lleva meses dándote quebraderos de cabeza, y que llevas meses preparando y esperando impaciente… es una sensación que no se puede explicar con palabras.

Desgraciadamente los Welcome Days tienen que llegar a su fin en algún momento, pero para nada es el final, son el comienzo de algo muy especial, el principio de tu nueva vida, porque el Erasmus no es un año en tu vida, sino tu vida en un año.

                                 Jordi Vidiella, ESN Barcelona UPF.

Deja una respuesta